Charles Manson y Ted Bundy

Charles Manson (1934-)

Tal vez uno de los asesinos en serie más famosos de todos los tiempos y probablemete una de las mentes criminales que más seguidores tuvo. Aún en nuestros días existen peticiones de ingresar en su “familia”

Infancia y adolescencia

Charles Milles Manson nació en Cincinnati, Ohio (EEUU), el 12 de noviembre de 1934. Fue hijo ilegítimo de una joven adolescente de 17 años, Kathleer Maddox. La identidad de su verdadero padre es un misterio, a pesar de que su madre interpuso una demanda judicial para demostrar la paternidad de un hombre con el que convivió unos años; y es que, como dijo el mismo Manson, su madre era una: “prostituta de diecisiete años”.

Su infancia transcurrio viajando de ciudad en ciudad hasta que a los 8 años su madre salió de prisión, donde cumplía una pena de cinco años por robo y agresión. Durante el tiempo de ausencia materna convivió con su tía, una beata contraria a cualquier forma de placer, el cual consideraba pecaminoso.

Vivió con su madre (alcohólica) unos años hasta que, por medio de un robo, reunió el dinero necesario para “independizarse”. A los 14 años fue detenido por primera vez y a partir de ese momento su vida transcurrió entre fugas e ingresos a prisión, por lo cual se podría decir que su formación fue la que recibió en los centros penitenciarios junto a otros presos.

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Los hijos de Mansón

Recién cumplida su mayoría de edad ya contaban entre sus hazañas el robo, una violación homosexual a un compañero, agresiones y varias fugas.

En 1953 con 19 años se casa con una enfermera de 17 años, habiendo tenido hasta ese momento solo relaciones homosexuales. Tuvo su primer hijo pero el matrimonio fracasó y se divorciaron en 1958. Un año después se casó con una prostituta para que no declarara contra él y de ese matrimonio nació su segundo hijo.

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Entrada al esoterismo y fundación de “La Familia”

Manson ha pasado a la inmortalidad como un personaje asociado al satanismo, el esoterismo y el crimen, tal y como se evidencia en la ilustración artística de arriba.

Posteriormente ingresó en prisión, donde comenzó a formarse en el esoterismo y pasó a formar parte de la Iglesia de la Cienciología, todo esto desencadenó en que en 1967, cuando abandonó la cárcel con 32 años, llevase 17 años de su vida en la cárcel.

Esta formación esotérica le llevó a contar con un grupo de seguidores: “su familia”. Según su filosofía, solo los que les siguiesen se salvarían del apocalipsis.

Manson, que se autodenominaba “Satán” (además de “Jesucristo”, el “Espíritu”, el “Anticristo” y el “Demonio”), predicaba una curiosa doctrina, una mezcla de conceptos orientalistas y una reinterpretación de la Biblia.

Hippies, drogas, sexo libre, rock…Aquello era demasiado para un tipo que había aprendido a base de abusos a manipular a la gente y a ser temido por sus enemigos. El bueno de Manson fue bien acogido en la comunidad alternativa californiana. Tanto que se fue a vivir con una bibliotecaria -y ecologista radical- llamada Mary Brunner. Al poco tiempo, el tipo que posteriormente se autoproclamaría Anticristo, metió en casa a una chica de 16 años que encontró en la calle. Esto no molestó a Mary, que creía firmemente en los principios Hyppies, dando lugar a lo que sería el germen de “La Familia”, institución creada a la medida de Manson.

Pronto comenzaron a recorrer toda la costa en un destartalado autobús escolar, predicando la palabra del ecologismo y el sexo libre, y captando la atención de numerosos seguidores. Eran ya una de las atracciones de Los Ángeles: ricos, famosos y celebridades recibían con los brazos abiertos a la comuna. Como Dennis Wilson, baterista de los Beach Boys que los alojó en su casa.

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La ira de Manson

Fue Wilson el que desencadenó la ira de Manson. El chico de la playa le había presentado a un productor musical -hijo de Doris Day- que vivía en una lujosa mansión en la calle Cielo Drive 10500, lugar al que acudiría Manson cada dos por tres para convencerle de que le produjera un disco. Ver como meses depués los Beach Boys sacaban el álbum 20/20 con la canción “Never learn not to love” -calco de un tema compuesto por Manson- tuvo que ser suficiente para que el líder de La Familia gritara “¡¡Cerdos!!”.

En ese periodo Bobby Beausoleil -miembro de la familia- se pelea con un traficante de mescalina llamado Gary Hinman. Manson, Beausoleil y Susan Atkins no dudan en presentarse en casa de Hinman para pedirle dinero. El tipo se niega, así que Manson le corta una oreja y se va de la casa diciendo a sus seguidores que hagan con él lo que quieran. Y vaya si lo hicieron. O eso parece por el estado en el que quedó el cadáver del traficante.

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Retiro al Valle de la Muerte, inicio de las atrocidades y detención de Mansón

«Usted no lo entiende. Lennon, el profeta, me dijo: “Charlie, levántate; ¡degüella a esos cerdos que se lo pasan bomba en sus mansiones de Hollywood! Los tiempos han llegado. ¡Tú eres el Hijo del Hombre y el Ángel Exterminador…!”»
(Charles Manson)

Sharon Tate, actriz que fue esposa del famoso y millonario director de cine Roman Polanski.Ella marcó la mejor etapa de la vida del director, pero esa etapa acabó con su asesinato…

Este no era el primer delito de sangre cometido por La Familia, aunque sí el más grave. La detención de B. Beausoleil por el asesinato de Hinman a los pocos días de producirse, provoca que Manson busque un nuevo refugio para sus “hijos”. Nada mejor que una granja abandonada, en el desértico Valle de la Muerte. Allí la familia se prepara para lo que Manson denomina el Helter Skelter: el fin del mundo, en el que los negros se levantarán en armas para dominar a los blancos…una teoría que Manson refuerza basándose en signos que sólo él percibe, como las advertencias incluidas a este respecto estaba el White Album de Los Beatles.

El viernes 8 de agosto de 1969 Manson ordenó la ejecución de todas las personas que se encontrasen en el 10050 de Cielo Drivey. Para ello envió a Susan Atkins, Patricia Krenwinkel y Leslie Van Houten, acompañadas por Tex Watson, miembros todos de “su familia”.

La vivienda era por aquel entonces de Roman Polanski. Entre las personas asesinadas se encontraba la esposa de éste, Sharon Tate, que se encontraba embarazada de 8 meses, el matrimonio Jay y Gibby Folger, y Wojtek Frykowski. Las mujeres de Mason mataron salvajemente a Sharon Tate cortándole sus pechos y ocasionándole un desangramiento.

En una de las paredes se podía leer escrito con sangre humana:  ”¡Cerdos!!”.
En este montón de carne y sangre terminó la bella Sharon Tape luego de que la banda de Manson la asesinara brutalmente en su propia mansión…

Al día siguiente, Manson organiza el asesinato del matrimonio La Bianca para extender el rumor de que ha comenzado una cacería por parte de negros radicales. Esta vez sí acude con el grupo, pero da instrucciones y se marcha antes de que empiece el espectáculo.

Pocos días después detienen a S. Atkins acusándola de participar en la muerte del traficante de mescalina. En prisión, habla largo y tendido sobre su maravilloso líder y sus aventuras con La Familia. La Policía detuvo a Manson el 12 de octubre del 69 junto a otros miembros del clan.

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Charles Manson en la actualidad

Luego de que se le condenara a cadena perpetua por nueve asesinatos, Manson no se quedó inerte sino que siguió produciendo música, pintura y poesía, convirtiéndose así el arte en el eje de su vida luego de que las rejas le quitaran la posibilidad de volver a delinquir.

Tanto es el arte que ha producido Manson que incluso existe una web dedicada por completo a sus obras: http://www.charliesarts.com Inclusive se sabe que en 2011, desde la prisión, acabó “Trees”, su último álbum musical, disponible en la web al igual que sus otros álbumes.

Pero lejos de solo producir arte, Mansón también ha constituido, luego de su captura, un motivo artístico para otros. Por ejemplo, Leonard Cohen hace referencia a Manson en su canción “The Future”, y el famoso grupo gótico Paradise Lost le dedicó la canción “Forever Failure” dentro de “Draconian Times”, el cual es hasta la actualidad el álbum más representativo del grupo.

Sin embargo, pese a esta continuidad positiva de Manson como ícono cultural, su huella criminal no se ha apagado del todo pues La Familia, si bien ya no existe como el peligroso grupo que fue responsable de la muerte de Sharon Tate, sí existe como un grupo de individuos agrupados bajo una misma actitud cultural e ideológica cuyo principal símbolo es Charles Manson; y, como es de prever, estos individuos, en su conflicto contra lo superfluo y lo establecido, suelen a veces presentar actitudes de índole satánica (como el propio Manson) y manejarse, por ende, en los umbrales donde amenaza la inspiración del crimen “justificado”.

Quizá por eso recientemente, en abril del 2012, las autoridades le han negado a Charles Manson su pedido de libertad condicional “al no ver nada positivo en cuanto a la idoneidad” de la medida; puesto que, aún a sus 77, Manson podría resultar un poco peligroso…

Finalmente y aparte de todo lo dicho, a Manson se le han efectuado algunas entrevistas, se han escrito libros en torno a su figura y también se han elaborado documentales sobre él.

Sacado de: http://www.asesinos-en-serie.com/charles-manson-y-familia/

Ted Bundy (1946-1989)

“El asesino de la carretera”

Ted Bundy en la corte.

Ted Bundy en la corte.
“¿Qué más da, al fin y al cabo, una persona menos sobre la faz de la Tierra?”

“Yo soy el desgraciado con más sangre fría que jamás hayan conocido”

ACTIVIDADES: Dirigió la oficina de Seattle de la campaña presidencial de Nelson Rockefeller. Mató de 29 a 100 mujeres entre 1974 y 1978 (aunque confesó 29), en juergas de asesinato en el estado de Washington, Utah, Colorado y Florida.

RASGOS DESPRECIABLES: Hijo ilegítimo, con un abuelo abusivo

HOBBIES: la pornografía, las mujeres jóvenes con el pelo largo y liso con la raya en el medio.

FRASE MEMORABLE: “Nosotros los asesinos en serie somos sus hijos, somos sus maridos, estamos en todas partes. Y habrá más de sus niños muertos mañana”.

NÚMERO DE VÍCTIMAS: 29+

FECHA DE ASESINATOS: 1973-1978

¿DÓNDE ESTÁ AHORA?: Bundy fue ejecutado en la silla eléctrica, en Florida en 1989.

ÚLTIMA COMIDA:  filete poco hecho, huevos fritos, patatas fritas en tiras, tostadas con manteca y jalea, leche y un zumo de naranja.

ÚLTIMAS PALABRAS: “Den mi amor a mi familia y amigos”.

Nació en 1946, hijo de una joven chica soltera que provenía de una familia puritana. Es rechazado por ella durante los primeros años de su vida por ser hijo ilegítimo, y trata de disimular a su hijo, considerado como una vergüenza para la familia, tratándolo como si fuese su hermano.

Bundy se crió en casa de su abuelo, un hombre violento que pegaba a su mujer. Las secuelas de estos rechazos en la infancia, serían visibles en la adolescencia, por su carácter sumamente tímido e infantil y su tendencia a la soledad. Comienza a aislarse de sus compañeros de juego y adopta un cruel y extraño comportamiento hacia cuanto le rodea, por ejemplo, mutilando los animales que atrapa.

Más tarde cursa estudios de derecho y colabora en algún partido político trabajando activamente en las campañas. Pero en esa etapa de su vida, decepcionado por una sociedad en la que no encaja, comienza su etapa como asesino en serie.El primero de sus crímenes tendría lugar en Washington en 1974, cuando ataca a una mujer mientras dormía golpeándola con una barra de hierro.

Apenas un mes más tarde asesina a una joven en el mismo campus universitario, llevándose el cuerpo lejos de allí una vez muerta ésta, pero dejando la habitación llena de sangre.

En todos sus crímenes adoptaba un mismo ritual: seguía a la joven víctima por las calles, luego la estrangulaba y la golpeaba en su propia casa. A veces la secuestraba para llevarla a un lugar más seguro. Una vez muerta la sodomizaba con el miembro o con el objeto que tenía más a mano mientras mordía su cuerpo.

Bundy podría considerarse un ejemplo claro de lo que sería un asesino en serie psicópata. No sólo por haber sufrido una infancia traumática, sino que además su aspecto inspiraba siempre confianza a las víctimas.

Apoyado en su atractivo y su carismática personalidad, se paseaba por los supermercados pidiendo ayuda a mujeres jóvenes para conducir su coche Wolkswagen, fingiendo que tenía un brazo roto y sin que estas sospechasen lo más mínimo que hablaban con su futuro asesino.

Es arrestado una primera vez el 16 de agosto de 1974 en Utah tras ser identificado por una mujer que meses antes había intentado secuestrar. Se le condena a cumplir una pena de prisión en Colorado, pero logra escaparse antes de ser encerrado y desaparece durante más de dos meses.

Dos meses que le servirían para seguir cometiendo espeluznantes crímenes, esta vez tres jóvenes entre las cuales una tan sólo contaba con 12 años.

Es nuevamente detenido en Florida. En el juicio, él mismo se defendería en tanto que abogado, apoyado por un grupo de jóvenes “fans” que reclamaban su inocencia ante las puertas del Juzgado. A pesar de todo, la prueba irrefutable que lo culpó, la aportaría un odontólogo forense, tras comparar las marcas de unos mordiscos en uno de los cadáveres con los dientes de Bundy. Evidentemente ambos moldes coincidían. Después de seis horas de deliberación, el jurado lo condenaría al corredor de la muerte por 14 homicidios de primer grado.

Bundy después de ser declarado culpable.

Bundy después de ser declarado culpable.

Tenía una fijación especial por asesinar a mujeres jóvenes de pelo oscuro y largo, que le recordaban a su ex novia, la cual lo había rechazado unos años atrás. Pero las jóvenes víctimas vendrían a representar del mismo modo a su madre, por haberlo abandonado de pequeño. El asesino confesaría personalmente a los psiquiatras: “Toda la rabia que he estado desahogando con las mujeres que maté, estaba dirigida contra mi madre”.

Con una personalidad propia de esquizofrénico incluso después de su detención, no sintió en ningún momento arrepentimiento ya que decía que en sus víctimas veía la imagen de su madre. Fue ejecutado el 24 de Enero de 1989.

Los múltiples test psiquiátricos realizados evaluarían una personalidad propia de esquizofrénico: Cambios de humor muy repentinos, impulsivo, sin emociones, afán de protagonismo, ataques de histeria, doble personalidad, inestabilidad emocional, rechazo a la sociedad, ansiedad, depresión, complejo de inferioridad, inmadurez, mentiras que termina por creerse él mismo, obsesivo, egocéntrico, falsa realidad adaptada por él mismo, manía persecutoria…

Ted Bundy fue ejecutado en la silla eléctrica nueve años después de su sentencia, el 24 de enero de 1989, tras haber sido culpado por haber asesinado a 14 jóvenes.

Sacado de: http://manuelcarballal.blogspot.com/2007/03/ted-bundy-el-asesino-que-inspir.html

 Más información: http://escritoconsangre1.blogspot.com/2009/01/ted-bundy-asesino-de-estudiantes.html

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Jeffrey Dahmer y Aileen Wuornos

Jeffrey Dahmer (1960-1994)

“El carnicero de Milwaukee”

"Muerdo" (a los guardias de la cárcel)

“Muerdo” (a los guardias de la cárcel)

ACTIVIDADES: Por beber fue dado de baja del ejército. Violó, asesinó, y desmembró a 17 hombres y jóvenes entre 1978 y 1991.

RASGOS DESPRECIABLES: El rechazo y el abandono

HOBBIES: La necrofilia, el canibalismo y objetos para practicar disección

FRASE MEMORABLE: “Es difícil para mí creer que un ser humano podría haber hecho lo que yo he hecho, pero sé que lo hice”.

¿DÓNDE ESTÁ AHORA?: En 1994, Dahmer fue asesinado a golpes por un recluso en la Institución Correccional de Columbia, en Portage, Wisconsin

Nació en 1960, y comenzó su fulgurante carrera como asesino en serie en cuanto tuvo 18 años. Antes, comenzó a tener un comportamiento algo errático, debido a su condición sexual, que ocultó a causa de la incomprensión reinante en la sociedad de su ciudad natal. Pero no se trataba sólo de su recién descubierta homosexualidad: sus fantasías se poblaban de relaciones con cuerpos sin vida, un asunto que le turbaba desde los 14 años, pero que contuvo hasta ese terrible momento en que asesinó a su primera víctima.

Se trataba de Steven Hicks, un muchacho con el que mantuvo relaciones durante una noche. Al amanecer, el joven quiso irse, pero el ansia posesiva de Dahmer no podía dejarlo marchar. Ante la tesitura, le golpeó en la cabeza y lo mató. Para hacer desparecer el cuerpo, pensó en aquellos pájaros muertos, y cómo quedaron sus huesecillos dispersos. Así, cogió una sierra, y cortó el cuerpo en diferentes trozos. Los enterró en un campo cercano a su casa.

Sus huellas se pierden durante un tiempo, en el que parece ser que no cometió ninguna tropelía reseñable. No quiere decir esto que su carácter y su mente cambiasen, sino que las faltas cometidas en este periodo no llamaron la atención más allá de pendencias y otras situaciones. Todas ellas, causadas por el alcohol, al que era adicto. Estuvo en la universidad y en el ejército, destinado en Alemania, pero  su alcoholismo provocó su expulsión de las Fuerzas Armadas.

En 1989 ya era considerado un exhibicionista y un peligro para los niños. Fue detenido en varias ocasiones por acosar a menores con sus prácticas exhibicionistas y también, por haber querido desenterrar a un joven recién fallecido para mantener con el cadáver relaciones sexuales.

A diferencia de otros semejantes, Jeffrey sí tuvo el apoyo de sus padres, sobre todo, de su progenitor. Lionel Dahmer intentó por todos los medios encauzar a su hijo, hacerle recapacitar e intentar llevarle por la senda de la vida normal. Sus intentos, aunque valerosos y pacientes, caían una y otra vez en el más clamoroso fracaso.

Jeffrey Dahmer frecuentaba locales de ambiente, y no era raro que llevara a su apartamento a algún joven con ganas de pasarlo bien. Así ocurrió con Steven Toumi, con el que mantuvo relaciones y como en el caso anterior, asesinó por la mañana. Nuevamente, desmembró el cadáver y lo ocultó en la casa de su abuela. Se quedó, eso sí, la cabeza, a la que despojó de toda la carne y guardó la calavera, camuflada como si se tratase de un cráneo de plástico.

Después vendrían los casos de Jamie Doxtator, de catorce años y Richard Guerrero, también menor de edad. Se quedaba con una parte de ellos en su apartamento y el resto del cuerpo lo ocultaba. Aunque además, algunas partes se las comía para mantener en su interior el recuerdo.

Su mente ideó un nuevo plan. ¿Para qué matarlos si podía tenerlos, de manera que hicieran todo lo que él quería? A partir de entonces, los conservaría como zombies.

Konerak Sinthasomphone fue su primera víctima. Trepanó su cráneo e inyectó ácido en su cerebro, privándole de la voluntad. Aún así, el joven consiguió escapar y fue interceptado por una pareja de policías. Dahmer consiguió convencerles de que este joven de 19 años era su amante, y tenía problemas con las drogas. Los agentes salieron del apartamento con prisas, ahuyentados por el mal olor que surgía de él. Quizás, si se hubieran detenido a observar, habrían encontrado el cadáver en descomposición que se encontraba en la habitación de al lado, así como todos los trofeos que almacenaba en el comedor. El joven fue estrangulado esa misma tarde, en castigo por su osadía.

El 22 de julio de 1991 Tracy Edwards corrió mejor suerte. Consiguió huir y en esta ocasión, la policía sí encontró toda la macabra escena en casa de Dahmer.

Un cadáver a medio descuartizar, los frascos de formol y una cabeza en el congelador condenaron al terrible asesino de Milwakee a 900 años de prisión. Pero en 1994, acabó siendo ejecutado por otro recluso en prisión, el 28 de noviembre de 1994.

Sacado de: http://lacronicanegra.blogspot.com/2008/02/jeffrey-dahmer-amor-ms-all-de-la.html

Para más información: http://id.tudiscovery.com/asesinos-infames-jeffrey-dahmer/

Aileen Wournos (1956-2002)

Aileen Wuornos: la prostituta asesina

Ailen Wuornos es otra de las mujeres que engordan la ligera lista negra de las asesinas femeninas dentro de los “serial killers”.
Esta mujer, desde 1988 asesinó tiros al menos a siete de sus clientes mientras ejercía de prostituta, torturando previamente a uno de ellos. “Se lo merecía, lo siento por sus familiares, pero lo que hice fue defenderme…”, dijó Aileen, por aquel entonces…
Aileen Lee Wuornos espera en el Corredor de la Muerte del Condado de Broward, declarada culpable del asesinato de seis hombres. Esta incriminación, considerada como política, y muchos colectivos, reivindican la absolución de Wuornos, quienes creen que ella no miente al decir que todos esos hombres la habían violado o intentado violarla, y que si los mató fue en defensa propia.

En el juicio, aseguró que en el momento de los crímenes estaba trabajando como prostituta de carretera, y que todos los hombres que mató eran hombres que la habían escogido a ella y que posteriormente la habían atacado violentamente. Lee tuvo muchos otros clientes durante este período y nunca les hizo el menor daño. Incluso muchos de esos clientes que testificaron en el juicio, la apoyaron jurando ante los jueces que se habían pasado días o semanas con ella y tan siquiera les había amenazado. Ellos dijeron que ella estaba angustiada por que ellos la atacasen.
También los abogados trataron de defenderla aportando unos documentos apropiados para el caso: una serie de estudios y estadísticas sobre un grupo de prostitutas que explicaban el porqué estas mujeres tienen más posibilidades de ser violadas que las mujeres que ejercen otros trabajos. Un promedio de 33 veces, por que además la policía nunca o casi nunca investiga las agresiones hacia este grupo marginal, y menos los crímenes, los cuales son achacados al consumo o tráfico de estupefacientes, ajustes de cuentas, etc.

Por poner algún ejemplo, en el área de Seattle (Estados Unidos), 65 prostitutas y bailarinas de striptease han sido asesinadas por el llamado “Asesino del RíoVerde” que nunca fue identificado. Recientemente, la policía de Nueva York arrestó al criminal Joel Rifkin, quién confesó los asesinatos de 17 prostitutas… cuando Rifkin fue detenido, por casualidad, los policía ni tan siquiera se encontraban investigando las desapariciones de estas mujeres.
Aileen Wuornos ha sido procesada una vez por el asesinato de Richard Mallory, pero ha sido declarada culpable de seis asesinatos. En su confesión, una cinta de video que era el testimonio más importante del juicio, Lee dijo más de 60 veces que ella actuó en defensa propia. La defensa aseguró que Mallory no tenía ningún antecedente por delitos de violencia sexual, pero poco después se demostró que al contrario, se había declarado culpable de tentativa de violación en Maryland, y había amenazado a otras mujeres. Estos testimonios no han sido presentados en el juicio, siendo ocultados a los jueces. Cuando estas evidencias fueron por fin presentadas, el juez las declaró inadmisibles entonces por ser demasiado tarde. Además los abogados del primer juicio tampoco interpelaron a varios testigos quienes habían ofrecido información que corroboraba el testimonio de Wuornos. Finalmente, y para colmo de las injusticias, el abogado Steven Glaser le aconsejó no pedir ningún concurso a los cinco cargos de asesinato, sin afianzar una oferta en la sentencia ni informarla de todos sus derechos.
También se dice que los fiscales hicieron repetidas referencias a las relaciones sentimentales de Aileen con otras mujeres, y que aunque ella no se considerase lesbiana, el puritanismo de la sociedad se volcó en su contra. (Se ha constatado que el 80% de mujeres que esperan su ejecución en el Corredor de la Muerte en Florida son lesbianas)

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Por estas razones, y muchas otras, como los informes de vandalismo en casa de la asesina, el robo de los archivos del caso, las amenazas de muerte sobre Brian Jarvis (el abogado que se atrevió a cuestionar la conducta de sus colegas sobre en el juicio, y que posteriormente fue alejado del caso), el hecho que antes de que fuese arrestada, los abogados del alguacil de Volusia ya hubiesen negociado los contratos para el libro y la película sobre el caso de Aileen, etc., hicieron que muchas personas viesen a la supuesta asesina en serie como una víctima. Una víctima que no encajaba para nada en el perfil de asesino en serie y condenada por ello a pena de muerte.

Esas personas han llegado a organizar manifestaciones de protesta, a escribir cartas a la Corte Suprema de Florida a la demanda de un nuevo juicio, a crear comités de ayuda y defensa por esta mujer en San Francisco, y a escribirle cartas de apoyo al correccional de Broward, en donde sigue recluida mientras espera que se cumpla su, tal vez inmerecida, pena de muerte.

Sacado de: http://manuelcarballal.blogspot.com/2007/01/aileen-wuornos.html

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Peter Kurten y Charles Starkweather

Peter Kurten (1883-1931)

“El Vampiro de Düsseldorf”

“Yo necesito sangre de la misma manera que otros necesitan alcohol”.

Peter Kürten nació en 1883, en la ciudad de Köln-Mulheim (Alemania). Vivió una infancia sobrecargada de violencia. Sufrió toda clase de abusos en el cuarto donde vivía hacinado junto con sus padres y doce hermanos. El padre de Kürten era un brutal obrero alcohólico que con frecuencia obligaba a su esposa a desnudarse para tener relaciones sexuales frente a sus hijos; más tarde, iría a prisión por violar a su propia hija, la hermana de Kürten. Al igual que su padre, el niño Peter Kürten abusaba sexualmente de sus hermanas menores. Años después, influenciado por un vecino que trabajaba en la perrera, Kürten comenzó a practicar la zoofilia. Además era un fascinado testigo de las torturas que el vecino aplicaba a los perros.

A los nueve años de edad, Kürten empujó desde una balsa a un compañero de juegos mientras estaban a orillas del río Rhin. Otro chico saltó al agua para ayudar al primero pero Kürten los golpeó en la cabeza, provocando que ambos se ahogaran. La policía investigó, pero Kürten dijo que había sido un accidente y le creyeron. Sólo se sabría la verdad muchos años después, cuando Kürten, ya adulto, hiciera una extensa confesión ante las autoridades.

En 1895, Kürten se mudó junto con su familia a la ciudad de Düsseldorf. No había dejado la zoofilia y constantemente tenía sexo con borregos, cabras y cerdos. También se masturbaba de manera compulsiva. Se transformó en un acosador y molestaba frecuentemente a sus hermanas menores, de quienes seguía abusando, y a sus compañeras de escuela.

Escudo de Düsseldorf

A los catorce años, Peter Kürten se fugó de su casa. Vagó por caminos y pueblos cercanos, asaltando a las jóvenes que encontraba a su paso: las golpeaba, las violaba y les quitaba el poco dinero que llevaran encima. Un año después volvió a su casa y consiguió trabajo como aprendiz de moldeador, el mismo oficio de su padre, a quien odiaba. Cometió un robo en su nuevo trabajo y tuvo que salir huyendo. Dejó Düsseldorf y se estableció en Coblenza, donde conoció a una prostituta que practicaba actos de violencia y perversión; ella le enseñó muchas cosas sobre el sexo sucio. Al poco tiempo fue arrestado por robo. Permaneció en prisión hasta 1899, yéndose a vivir con otra prostituta masoquista que le doblaba la edad.

Düsseldorf a finales del siglo XIX

En noviembre de 1899, Kürten llevó con engaños a una campesina hasta el bosque Grafenberger. Le había ofrecido dinero a cambio de sexo y la chica accedió. La penetró sin mayores preámbulos y, mientras eyaculaba, comenzó a estrangularla. Los espasmos aumentaron su placer y Kürten ya no se detuvo hasta dejarla inconsciente.

A partir de 1900, Kürten fue arrestado en diversas ocasiones acusado de fraude, robo e intento de homicidio. Era un preso que se aislaba de los demás. Para 1904 fue liberado, se enroló en el ejército pero desertó casi enseguida. Había pasado meses fantaseando con un nuevo interés. Durante semanas, Kürten recorrió las granjas cercanas a Düsseldorf y se dedicó a incendiar graneros. Era un pirómano, le obsesionaba la idea de que en el interior de los sitios que encendía hubiese animales o personas que murieran abrasadas por las llamas. Kürten se quedaba horas contemplando los fuegos a una distancia prudente. Oía a los cerdos y a los caballos morir presas de la desesperación y sonreía. En ocasiones, algunos vagabundos quedaron atrapados en los graneros y Kürten vio a varios de ellos correr envueltos en llamas, u oía sus alaridos de dolor y desesperación. Mientras miraba o escuchaba la agonía de sus víctimas, se masturbaba.

Esta fiebre incendiaria duró un año. En 1905 fue sentenciado por robo a otros siete años de cárcel, lapso en que Kürten se dedicó a envenenar a otros reclusos en el hospital de la prisión. Al ser liberado en 1912, violó a una sirvienta y poco después se le vio acosando a mujeres en un restaurante local. Un mesero quiso intervenir y Kürten lo ahuyentó disparándole con una pistola. Lo arrestaron y estuvo otro año en la cárcel. En el mes de mayo de 1913, Kürten se introdujo a un bar en su ciudad natal. Los dueños del local no estaban, pero habían dejado dormida a su hija Christine KIeinde, de trece años de edad. Kürten la contempló unos minutos mientras dormía. Después buscó un cuchillo, le tapó la boca con la mano y comenzó a cortarle la garganta. La niña se desangró y Kürten, según contaría años después, disfrutó de sus espasmos agónicos. Se inclinó sobre el cuello y bebió la sangre que brotaba a borbotones de la garganta abierta. Después introdujo sus dedos en la vagina de la niña y chupó sus líquidos. Como un gesto de desafío, escribió con la sangre sus iniciales en un pañuelo antes de marcharse. Pero la suerte estaba de su lado: el padre de la niña había discutido recientemente con su hermano, quien lo amenazó con “hacerle algo que recordaría toda su vida”. El tío de Christine Kleinde fue acusado y juzgado por el asesinato de su sobrina, y finalmente absuelto por falta de evidencia. Kürten se dedicó a seguir el proceso con interés.

Kürten enloquecía cada vez más. Consiguió un hacha y se dedicó a atacar a transeúntes por las calles de Düsseldorf. Sus víctimas en esa racha sumaron veintidós personas. Experimentaba orgasmos al contemplar la sangre manando del cuerpo de sus víctimas. Luego trató de estrangular a dos mujeres. Lo capturaron y estuvo otros ocho años en prisión. Mientras se hallaba en la cárcel, estalló la Primera Guerra Mundial.

Fue liberado en 1921 y se mudó a Altenburg. A sus nuevos vecinos les contaba unas supuestas aventuras como prisionero de guerra en Rusia, cosa que era falsa por completo. En Altenburg conoció a su futura esposa, una ex prostituta recién liberada de la cárcel, donde había ingresado por dispararle a su novio. La joven rechazó su propuesta de matrimonio, pero accedió a la boda cuando Kürten la amenazó con matarla. La mujer hizo la vista gorda ante las infidelidades de Kürten y su afición por el delito. Kürten no la maltrataba; se limitaba a ignorarla y utilizarla como sirvienta. Ni siquiera sostenía relaciones sexuales con ella.

En 1925, Kürten regresó a Düsseldorf; años después contaría que la tarde de su llegada, se había deleitado con una puesta de sol rojiza como la sangre. En palabras del escritor Rafael Aviña: “Ha llegado el momento acariciado largo tiempo: la hora del vampiro. Un verdadero vampiro humano que asolará las calles de Düsseldorf”. Se instaló y de inmediato recomenzó su frenesí asesino. Asaltaba mujeres en la calle, las golpeaba y las violaba en callejones oscuros; incendió más granjas y graneros e incluso dos casas de la ciudad; e intentó estrangular a cinco jovencitas, a quienes dejó inconscientes y heridas.

El 3 de febrero atacó con unas tijeras a una obesa mujer apellidada Kuhn; le causó veinticuatro heridas, muchas de ellas en la cabeza, y la dejó moribunda en la calle, no sin antes beber su sangre. La víctima sobrevivió de milagro a ese ataque brutal y describió a su atacante como “un vampiro”. La gente bautizó entonces a Kürten con el apelativo que pasaría a la historia: “El Vampiro de Düsseldorf”.

El 13 de febrero, Kürten acuchilló a Rudolf Scheer, un mecánico ebrio: veinte puñaladas en la cabeza y el cuello le ocasionaron la muerte y Kürten también bebió la sangre de su víctima.

El 9 de marzo, Rase Ohliger fue encontrada en una construcción en Düsseldorf: había sido violada, acuchillada en trece ocasiones, habían bebido su sangre y el cadáver presentaba rastros de quemaduras con parafina. Su cabeza presentaba profundos cortes. Comparando los pocos indicios, los detectives asignados al caso encontraron que estas tres últimas víctimas habían sido marcadas por heridas punzocortantes en las sienes.

En abril la policía detuvo a un hombre, trastornado de sus facultades mentales, que estaba de paso por la ciudad. Había agredido a mujeres del lugar, pero las autoridades no encontraron evidencia que lo relacionara con los homicidios y fue enviado a un asilo. Entonces Kürten cambió de táctica e intentó estrangular y violar a cuatro mujeres.

La gente lee un anuncio sobre los últimos ataques de Kürten

El 29 de agosto, Kürten enloqueció por completo. Por la mañana estranguló y arrojó al río a una adolescente llamada Anni. Casi enseguida hizo lo mismo con Christine Heerstrase. Excitado y sediento de sangre, más tarde estranguló y apuñaló a María Hahn, a quien enterró a las orillas del Rhin. Después asesinó a dos niños de cinco y catorce años, cortándoles la garganta, y finalizó apuñalando a otras tres víctimas, que milagrosamente quedaron vivas.

Al otro día, el 30 de agosto, Kürten regresó al sitio donde enterró a Maria Hahn. Escarbó la tierra hasta sacar el cadáver, ya con los primeros signos de putrefacción. Kürten violó el cadáver putrefacto, cubierto de lodo y sangre seca, mientras besaba y mordisqueaba los labios de la muerta. En un acto extraño, intentó crucificarla contra el tronco de un árbol para que la hallaran pronto, pero no lo consiguió, así que la enterró en otro sitio cercano.

Ese mismo día atacó a otra chica, Gertrude Schulte, quien se dirigía a la feria de Neuss. Kürten la abordó diciéndole obscenidades; le espetó que quería tener sexo con ella y Schulte respondió con una frase fatal: “¡Prefiero morirme!” “Bien. Entonces, muere”, contestó Kürten, y la acuchilló repetidament antes de escapar. Pero Gertrude sobrevivió al ataque y dio a la policía una completa descripción de su agresor.

El departamento de Kürten

Sin embargo, la policía de Düsseldorf no creía que un solo individuo fuera el autor de aquella carnicería. En septiembre, Kürten trató de estrangular a tres mujeres más. A una la arrojó al río, pero todas sobrevivieron. Otras no tuvieron tanta suerte: Ida Reutler murió cuando Kürten le destrozó el cráneo a martillazos antes de beber su sangre.

El 7 de noviembre, Gertrude Alberman, de cinco años de edad, fue reportada como desaparecida en Düsseldorf. Dos días después hallaron su cadáver, luego de que Peter Kürten enviara a un periódico local la ubicación del sitio exacto donde lo había dejado; fue estrangulada y acuchillada treinta y seis veces. Kürten bebió su sangre y la violó post mortem. Cuando la policía rodeó la zona, entre los curiosos que acudieron a presenciar el hecho estuvo el mismo Kürten, quien declaró sentirse excitado al estar allí. Siguiendo los datos proporcionados por la carta de Kürten al periódico, la policía también desenterró los restos de María Hahn, igualmente violada después de muerta.

En los cinco meses siguientes, el frenesí de Kürten disminuyó. Aunque intentó estrangular, violar y acuchillar a diez chicas, falló en todos los intentos. Enloquecido, le contó todos sus crímenes a su mujer, quien lo denunció a la policía ese mismo día. Kürten fue arrestado otra vez a finales de mayo de 1930. Antes de su detención, la policía había interrogado a nueve mil personas, seguido tres mil pistas, e incluso había consultado a médiums.

Ya con Kürten detenido y confeso, seguían negándose a creer que los crímenes eran sólo obra suya. El juicio de Kürten dio inicio el 13 de abril de 1931 y finalizó ocho días después. Al jurado le llevó tan sólo noventa minutos condenarlo por nueve cargos de asesinato, aunque según Kürten fue responsable de 79 asaltos y por lo menos trece asesinatos.

Peter Kürten durante el juicio

Entre los que asistieron al juicio se encontraba un artista: el cineasta Fritz Lang, quien había escrito el guión de lo que sería su película M, el vampiro de Düsseldorf. Kürten reveló que bebía la sangre de sus víctimas porque padecía hematodipsia, una extraña enfermedad mental. El jurado rechazó el alegato. El psiquiatra Karl Berg lo describió como “el rey de los pervertidos sexuales” y publicó un libro basado en el caso, titulado Der Sadist.

Sacado de: http://escritoconsangre1.blogspot.com/2009/06/peter-kurten-vampiro-de-dusseldorf.html

Charles Starkweather (1938-1959)

“Little Red”

Caril Ann Fugate y Charles Starkweather.

Caril Ann Fugate y Charles Starkweather.
“Las personas que yo maté me habían matado a mí. Me habían matado lentamente. Yo era mejor que ellas. Yo las maté deprisa”.

“Entre más miraba a la gente, más la odiaba”

NÚMERO DE VÍCTIMAS: 9

FECHA DE ASESINATOS: 1957-1958

FRASE MEMORABLE: “Los muertos son todos iguales”

ÚLTIMAS PALABRAS: “Soy culpable. Puedo aceptar mi castigo. Perdón por lo que hice pero esta hecho.”

Charlie nació el 24 de noviembre de 1938, en plena recesión económica, fruto de la crisis del año 1929. Aunque su familia tenía escasos recursos, no llegó nunca a pasar hambre y tenían un techo y un hogar estable. Su padre, Guy, era carpintero y no le faltaba trabajo. Además, en su comunidad era una persona respetada y tenía reputación de ser un padre bueno para sus hijos. El aspecto físico de Charlie le procuró un serio complejo en la infancia, y creció siendo un muchacho maltratado en el colegio. Se convirtió en el niño blanco de las crueles burlas y golpes de sus compañeros, y cuando llegó a la adolescencia, cambió su carácter, pasando a ser de maltratado a maltratador. Comenzó a pelearse con todos y tomó como referente al mismísimo James Dean. Se vestía y peinaba como él y puso la filosofía del rebelde en su vida.

En 1956, conoció a la joven Caril Fugate, de trece años, y comenzó a salir con ella. Charlie encontró en la niña a una persona a la que impresionaba, y ella en respuesta, le brindaba un cariño y unas atenciones que nadie le había dado antes. A los dieciséis años, dejó la escuela y comenzó a trabajar, mientras mantenía su relación con Caril. Ambos practicaban con el coche del padre de Charlie, y fueron estas práciticas las que causaron el fin de la relación entre padre e hijo. Caril tuvo un accidente con el coche y tuvo que pagarlo Guy, por lo que reprendió a su hijo y le echó de casa, harto de pagar facturas por la mala cabeza de Charlie. Sin dinero, desahuciado de su casa y de la casa de huéspedes donde vivía tras salir del hogar familiar, soñaba con un mundo mejor.

El mes de diciembre de 1957 decidió comprar un peluche a Caril, pero no tenía dinero para hacerlo. Fue hasta a la gasolinera donde lo había visto, e intentó que el dependiente se lo fiara. Tras negarse este, salió y volvió tras un rato, para comprar tabaco. Salió y cogió un rifle de su coche. Volvió a entrar y disparó contra el muchacho, matándolo en el acto.

La policía no relacionó al joven con el crimen, aunque sí que le interrogó. Esta sensación de impunidad le hizo envalentonarse y subir su ánimo, y contó a Caril que había cometido el robo, pero no el asesinato. Unos días más tarde, Charlie acudió a la casa de los Bartlett, nombre que tomó la madre de Caril tras casarse de nuevo con Marion Bartlett. Allí discutió con la madre y padastro de Caril y llevado por la ira, los mató. La pequeña Betty Jean, hermanastra de su novia, también fue víctima de la crueldad de Charlie. Cuando llegó Caril de la escuela, se encontró con la escena.

Caril pasó varios días con Charlie encerrados en casa, disfrutando de su compañía tras la desaparición de su familia. Se iniciaba una trayectoria en común que, a día de hoy, todavía no se ha podido aclarar si fue voluntaria, o por el contrario la joven actuó coaccionada por la voluntad del psicópata. La policía, a petición de varios familiares, interrogó a Caril, interesándose por la ausencia de los adultos y la pequeña Betty Jean, pero ella les convenció de que habían salido de viaje, y no sospecharon nada. Incluso ante la petición de Guy, padre de Charlie, de que lo interrogaran a él.

Cuando encontraron los cadáveres, ya habían escapado. Se refugiaron en la granja de un amigo de la familia, que al día siguiente murió de un disparo en la cabeza. Al escapar de la propiedad, se cruzaron con Robert Jensen y Carol King, una pareja de 17 y 16 años, que fueron llevados a un cobertizo abandonado y asesinados a tiros. Inexplicablemente, regresaron a Lincoln, su pueblo natal, pero ante la presencia policial en casa de Caril, decidieron salir de nuevo.

Al día siguiente, estaban siendo buscados por tres asesinatos más y tuvieron que actuar con rapidez. Llegaron hasta la casa de Lauer Ward, un industrial amigo del gobernador y la asaltaron. En el hogar, de un nivel alto, se encontraban la esposa de Ward, Clara y su asistenta, Lilian Fencl. La primera acabó acuchillada tras, según Charlie, tratar de dispararle con una pistola. Varias puñaladas en el cuello y en el pecho terminaron con su vida. El marido llegó a casa desde el trabajo, y tras unos minutos de tensa discusión, recibió un disparo que lo mató. La asistenta fue la siguiente en morir. Tras encontrarse los cuerpos, el gobernador movilizó a toda la policía y FBI del estado para atrapar a la pareja.

El 29 de enero de 1958 se hicieron con el coche de un vendedor ambulante de Montana, Merle Collison. Su cadáver fue puesto junto al conductor, y Caril viajaba detrás. Pero el coche no arrancaba y Charlie se puso nervioso. Pidió ayuda a punta de pistola a un joven que acertó a pasar por allí, pero este se resistió y llamó la atención de un ayudante del Sheriff de Wyoming. Caril aprovechó la ocasión y salió del coche gritando que él era Charlie Starkweather y que había matado a un hombre.

Fueron detenidos, juzgados y Charlie acabó en la silla eléctrica el 25 de junio del año siguiente.
En cuanto a Caril, la defensa esgrimió que fue un rehén de Charlie y fue puesta en libertad tras 20 años de prisión.

Sacado de: http://lacronicanegra.blogspot.com/2008/11/charlie-starkweather-un-asesino-sin.html

Para más información: http://grotesqueandarabesque.blogspot.com/2012/06/charles-starkweather.html

 

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Albert Fish y Ed Gein

Albert Fish (1870-1936)

Quien iba a imaginar que un hombre viejo, decrépito e inofensivo de mirada triste pasaría a convertirse en el caníbal del siglo.

Albert Fish nació el 19 de mayo de 1870 en Washigton en el seno de una familia respetada aunque con antecedentes en enfermedades mentales. Creció en un orfanato donde fue abusado sexualmente lo que le acarreó en su mente su fascinación por el sadomasoquismo. Se sabe que tuvo una caída desde un árbol lo que le provocó una lesión en el cerebro y como consecuencia dolores de cabeza crónicos y mareos.

En su niñez desarrolló una obsesión por el castigo, se divierte infligiendo dolor a los demás y a él mismo. Comienza su colección de recortes de prensa sobre asesinos en serie y especialmente de caníbales que es con quienes se siente identificado.

Con 20 años y con cierta experiencia en relaciones homosexuales masoquistas ejerce la prostitución en Washington donde viola a un niño y asesina a su primera víctima.

En esa época de su vida comienza a obsesionarse con la idea del pecado y alucina con la religión, su única salida es sacrificarse con dolor y él mismo se autocastiga frotando su cuerpo desnudo con rosas con espinas, clavándose agujas de marinero en la pelvis y en los órganos genitales. en una ocasión fue sorprendido en su habitación totalmente desnudo masturbándose con una mano y con la otra golpeándose la espalda con un palo con clavos y a cada golpe gritaba de dolor mientras su sangre corría por sus nalgas.

Sadomasoquista en todas su letras, se complacía insertándose agujas en su cuerpo, especialmente alrededor de su órganos genitales, con bolas de algodón que se introducía en su ano y les pegaba fuego. No solo consumía la carne de sus víctimas sino que además la orina, sangre y excrementos, lo que él atribuiría dicha tendencia a su triste historia de niñez abusiva.

Fish se hizo a sí mismo como pintor, recorrió Estados Unidos torturando a niños casi en cada estado. La mayoría de sus víctimas provenían de familias pobres (de raza negra) por lo que no era probable que le inculparan debido al racismo que por aquel entonces imperaba.

CARTA A LA FAMILIA DE GRACE BUDDS (niña que marchó con Albert Fish al falso cumpleaños de su sobrina).Clic aquí para leer esta carta

Fue detenido en ocho ocasiones: por tentativa de estafa, robo, pago con cheques sin fondo, cartas obscenas a anuncios de agencias matrimoniales.

Fue internado en tres ocasiones en un hospital psiquiátrico aunque duró poco pues consideraban que no era peligroso ni estaba loco pues lo que él padecía era una personalidad psicopática de carácter sexual. La policía tardaría 6 años en acusarle de asesinato.

Al fin fue detenido el 13 de diciembre de 1928.

SU CONFESIÓN

En su declaración afirmó que tras matar a la niña le cortó la cabeza y partió su cuerpo en dos con una sierra a la altura del ombligo y además añade:

“…Decidí comérmela. La llevé a una casa abandonada en Westchester en la que me había fijado. En el primer piso me desvestí completamente para evitar manchas de sangre. Cuando me vio desnudo se echó a llorar y quiso huir, pero la alcancé. La desnudé, se defendió mucho, me mordió y me hizo algunos rasguños. La estrangulé antes de cortarla en pedacitos para llevarme a casa toda su carne, cocinarla y comérmela. No pueden imaginar cuán tierno y sabroso estaba su culito asado. Tardé nueve días en comérmela por completo. No me la tiré, aunque hubiese podido hacerlo de haberlo querido, murió virgen”.

Confiesa además otros asesinatos cometidos así como “un deseo irresistible de comer carne cruda las noches de luna llena” y comer sus propios excrementos. Sin miedo. le fascinaba bailar desnudo durante las noches de luna llena.

Declaró que a un niño de tan solo 4 años le flageló hasta que su sangre corrió por sus piernas, le cortó las orejas, nariz y ojos, le destripó y cogió su sangre para bebérsela, lo desmembró y se preparó un estofado con la parte más tierna.

Eso no es todo amigos, a un joven vagabundo lo secuestró durante dos semanas, le obligó a hacer toda clase de actos coprófagos, masoquistas y sádicos, intentó cortarle el pene con unas tijeras pero tal era su sufrimiento que arrepentido le dio 10 dólares y le dejó marchar.

Cuando se le preguntaba la cifra exacta de sus víctimas respondía sonriendo: “por lo menos 100” ( lo que sí es seguro un total de 15 inofensivos niños).

Una radiografía mostró un total de 29 agujas en sus testículos (unas cuantas oxidadas)

“Yo no soy un demente, solo un excéntrico. A veces ni yo mismo me comprendo”.

“Qué alegría morir en la silla eléctrica. Será el último escalofrío, el único que todavía no he experimentado” (para él, placer supremo).
Sus últimas palabras antes de morir fueron: “¿Cómo es posible que yo haya llegado hasta aquí?”. Es más, durante su ejecución, en la primera descarga se produjo un cortocircuito porque en su pubis tenía clavados más de 20 alfileres y clavos”. Fish por fin murió por cuasa de una descarga mucho más potente.

Sacado de: http://www.pasarmiedo.com/albert_fish.php

Ed Gein (1906-1984)

“El carnicero de Plainfield”

"Alguien me ha incriminado"

“Alguien me ha incriminado”

Edward Theodore Gein (27 de agosto de 1906 – 26 de julio de 1984) fue uno de los asesinos en serie más brutales de los Estados Unidos. Únicamente se probaron dos asesinatos cometidos por él, pero debido a su afición a conservar cadáveres, tanto los de sus víctimas como los que desenterraba, y a fabricar con ellos mobiliario y ropa se generó un gran impacto alrededor del descubrimiento de sus crímenes. Los agentes de policía que investigaban la desaparición el 16 de noviembre de 1957 de Bernice Worden, dependienta de la ferretería de Plainfield, Wisconsin, sospecharon que Ed Gein estaba envuelto en el caso. Cuando entraron en su casa, encontraron el cuerpo de Worden colgado de los tobillos, decapitado y abierto por el torso. También encontraron cabezas humanas en el dormitorio, piel usada para hacer pantallas de lámparas y asientos, calaveras convertidas en platos de sopa, un corazón humano en una sartén, un collar de labios humanos, un chaleco hecho de vagina y pechos, y muchos más objetos hechos de partes de cuerpos humanos incluído un cráneo que servía de cenicero y un cinturón hecho con pezones. Su creación más llamativa fue el vestuario completo fabricado con piel humana, incluyendo pantalones, un torso con pechos, y varias máscaras. Al ser interrogado, Ed Gein admitió que abría las tumbas de mujeres recientemente fallecidas y robaba los cuerpos, llevándolos con su furgoneta a su casa donde curtía las pieles para hacer sus macabras posesiones. También admitió haber asesinado a Mary Hogan, una camarera desaparecida desde 1954. Nunca fue probado ni admitido por él que cometiera canibalismo, y también negó haber practicado sexo con los cadáveres, aduciendo que “Olían muy mal”. Fue declarado enfermo mental y pasó el resto de sus días en una institución psiquiátrica donde destacó por su buena conducta y falleció por causas naturales. Se cree que su posesiva madre Augusta, una fanática religiosa que se esforzaba por impedir cualquier influencia ajena a la suya propia sobre sus dos hijos, fue en parte lo que causó su trastorno mental.

Curiosidades:
1_La decoración de la casa de la película La matanza de Texas, así como el asesino Leatherface y su máscara de piel humana están claramente inspirados en Gein.
2_El personaje de Buffalo Bill en El silencio de los corderos probablemente esté también basado en Ed Gein

Sacado de: http://crystal-lake.foroactivo.com/t364-biografia-de-ed-gein

Más información: http://escritoconsangre1.blogspot.com/2008/04/ed-gein-carnicero-de-plainfield.html

 

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David Berkowitz y John Wayne Gacy

David Berkowitz (1953-)

David Berkowitz, quien tristemente pasó a ser conocido como el Hijo de Sam, actuó por primera vez la mañana del 29 de julio de 1976. Fue uno de tantos ataques brutales que aterrorizaron a los ciudadanos de Nueva York a lo largo de un año. Durante el verano de 1977, cuando la terrible reputación del asesino se encontraba en su punto álgido y los ciudadanos estaban en estado de pánico por miedo a ser la próxima víctima, los bares y clubes estaban desiertos. Parecía que los esfuerzos de la policía de Nueva York y los equipos de operaciones especiales no eran suficientes para llevar ante la justicia al asesino en serie que, indiscriminadamente, disparaba a sus víctimas con una pistola de calibre 11 mm. Actualmente, Berkowitz, antes conocido como el Hijo de Sam y hoy un devoto cristiano, se encuentra en la cárcel y es improbable que vuelva a ser libre.

Berkowitz fue educado por sus padres adoptivos, una familia de clase media. Su madre biológica, Betty Broder, criada en Brooklyn, era una pobre madre soltera judía que intentaba arreglárselas para educar a una hija pequeña. Más tarde tuvo una relación con Joseph Kleinman y quedó embarazada. A Kleinman no le atraía la idea de tener otro hijo, así que, cuando David nació el 1 de junio de 1953, Betty lo entregó en adopción.

David fue adoptado por Nathan y Pearl Berkowitz, que lo adoraban. De su infancia nada hacía sospechar que fuera a convertirse en un violento asesino en serie. Sin embargo, como sucede habitualmente con los perfiles de estos asesinos, era una persona solitaria y se mantenía aislado de sus semejantes. Como muchos niños y adolescentes, se sentía poco atractivo y, aunque sus vecinos lo recuerdan como un niño “guapo”, tendía a manifestar una actitud agresiva y violenta y con frecuencia intimidaba a otros chicos. A sus padres les resultaba difícil sobrellevar su comportamiento hiperactivo.

Se ha dicho que la muerte de cáncer de su madre adoptiva cuando todavía era un adolescente le afectó mucho, y quizá hizo que empezara a ver la vida con resentimiento. Pearl Berkowitz falleció de cáncer en 1967, justo cuando la familia iba a trasladarse a una nueva zona residencial. En lugar de mudarse al nuevo barrio juntos como una familia, David y su padre acabaron compartiendo el apartamento.

Tras la muerte de Pearl, se agravó la inestabilidad mental de Berkowitz. Desarrolló una manía persecutoria, como si el mundo conspirara contra él. En la época en que su padre volvió a casarse y se trasladó a Florida, Berkowitz, de 18 años, se había vuelto todavía más solitario y cada vez estaba más aislado de la sociedad.  Su capacidad para la fantasía y el autoengaño crecía a la par que su aislamiento.

En el verano de 1971 se alistó en el ejército, donde destacó como tirador. Esta habilidad se convertiría unos años más tarde en su herramienta para asesinar con gran frialdad en las calles de Queens y Brooklyn.

En un primer momento, Berkowitz había sido creyente, pero su fe se debilitó al morir su madre. Más adelante se interesó por el judaísmo y el baptismo, pero finalmente perdió el interés por la religión en general. Aunque Berkowitz llegó a afirmar que su odio y resentimiento habían estado alimentados por el rechazo de su verdadera madre, a principios de los setenta la localizó y mantuvo una relación tanto con ella como con su hermanastra Roslyn. La familia, lejos de cualquier actitud hostil, lo recibió de forma abierta y cordial. Sin embargo, por razones que se desconocen, David finalmente dejó de interesarse por ellos y de visitarlos.

Todavía era virgen cuando se alistó en el Ejército y su única experiencia sexual durante los tres años de servicio fue con una prostituta. Este episodio hizo que contrajera una enfermedad venérea y gradualmente se agudizaron su odio y frustración hacia las mujeres. Fue entonces cuando afloró en David un impulso pirómano y causó cientos de incendios en la ciudad.

El instinto destructivo de incendiar edificios pronto desembocó en algo más siniestro: asesinar y mutilar a personas inocentes. La carta que escribió a su padre, donde se aprecia una aguda paranoia y neurosis, es un buen indicio de lo que ocurría en su psicótica mente: “La gente me odia. No creerías cuánta gente me odia. Muchos quieren matarme. Y ni siquiera los conozco, pero aún así me odian. La mayoría son jóvenes. Voy andando por la calle y me escupen y me dan patadas. Las chicas me llaman feo y son las que más se meten conmigo. Los chicos simplemente se ríen. En cualquier caso, pronto las cosas cambiarán a mejor”.

Sacado de: http://crimeneinvestigacion.com/crimen/criminales/david-berkowitz-el-hijo-de-sam/

John Wayne Gacy (1942-1994)

“El payaso asesino”

gacy

“No se puede ser un personaje que lleva una vida secreta con éxito, si no se manipula a veces”

 

ACTIVIDADES: Fue vendedor de zapatos. Trabajó en una oficina del Partido Demócrata del área de Chicago donde fue fotografiado con la Primera Dama Rosalynn Carter. También se vestía como Pogo el payaso para entretener a los niños.

RASGOS DESPRECIABLES: Su padre abusivo.

HOBBIES: Pintar retratos de payasos.

FRASES MEMORABLES: “Un payaso puede salirse con la suya”.

¿Qué está permitido hacer? – “Todo lo que se pueda sin ser pillado”.

¿Qué es bueno? – “Todo lo que es bueno para mí”.

NÚMERO DE VÍCTIMAS: 33

FECHA DE ASESINATOS: 1972-1978

FECHA DE DETENCIÓN: 21/diciembre/1978

ÚLTIMA COMIDA: Una docena de camarones fritos, un cubo de pollo de KFC, una libra de fresas y papas fritas.

ÚLTIMAS PALABRAS: “Kiss my ass”.

¿DÓNDE ESTÁ AHORA?: Gacy fue ejecutado por inyección letal el 10 de mayo de 1994, en el Centro Correccional Stateville, en Crest Hill, Illinois.

Desde temprana edad tuvo una difícil relación con su padre, un alcohólico que abusaba físicamente de su madre.

Trabajó por un corto período en Las Vegas. Al regresar a Illinois, Gacy acudió a una escuela de negocios y comenzó moderadamente una exitosa carrera como vendedor de zapatos en Springfield, Illinois, donde se convirtió en miembro de la organización Jaycees.

Según un estudio del profesor de sociología de la Universidad de Alabama, Dennis L. Peck, “John Wayne contrajo nupcias en 1964. Aquel año también tuvo su primera experiencia homosexual”. Se mudó a Waterloo, Iowa, donde fue gerente de un restaurante de la cadena Kentucky Fried Chicken, perteneciente a la familia de su esposa.

El primer matrimonio de Gacy terminó luego de ser declarado culpable por abuso sexual a menores en 1968. Fue sentenciado a 10 años de prisión por este crimen, pero luego de 18 meses y debido a su buen comportamiento, salió en libertad condicional el 18 de junio de 1970. Después de abandonar la cárcel, se mudó nuevamente a Illinois, donde ocultó su registro criminal con éxito, hasta que la policía comenzó a investigarlo por los asesinatos posteriores. En 1971, compró una casa en un sector anónimo de Norwood Park Township. Allí estableció su propio negocio dedicado a la construcción, PDM Contracting.

Gacy se casó por segunda vez con una mujer que conoció en la secundaria y ella, junto a sus dos hijas, se mudó junto a él. Se convirtió en un importante y respetado miembro de la

Pogo (Gacy)

Pogo (Gacy)

comunidad. Además de su show como payaso, se hizo partícipe activo del Partido Demócrata, como voluntario para limpiar las oficinas del partido. Eventualmente se convirtió en vocal de mesa. En este puesto fue capaz de conocer, e incluso ser fotografiado con la entonces futura Primera Dama, Rosalynn Carter. De hecho, Carter autografió la fotografía: “Para John Gacy. Los mejores deseos.” Durante la búsqueda en la casa de Gacy, luego de ser arrestado, esta foto causó una vergüenza mayor al Servicio Secreto de los Estados Unidos, ya que en ella aparecía John con una chapa en su solapa que mostraba una letra “S”, lo que significa que el Servicio Secreto le había otorgado la autorización para acceder a información clasificada.

El segundo matrimonio de Gacy terminó y su esposa se divorció de él a mediados del año 1976. En 1977, David Daniel, quien tenía 28 años entonces, declaró que John le ofreció llevarlo a la estación de buses, pero Daniel se rehusó. También dijo que Gacy era muy insistente, llegándole a pedir siete veces, incluso ofreciéndole marihuana. De dos víctimas que fueron reportadas como “sobrevivientes”, Daniel es el único vivo en relatar el procedimiento de John Wayne Gacy.

Ninguna sospecha recayó en Gacy, hasta el 12 de diciembre de 1978, cuando fue investigado después de la desaparición del adolescente de 15 años, Robert Piest, quien fue visto por última vez junto a él. Un allanamiento en casa de John reveló diversos artículos relacionados a otras desapariciones.

El 22 de diciembre de 1978, Gacy acudió a sus abogados y confesó sus crímenes. Declaró haber asesinado por primera vez en enero de 1972. También confesó haber matado a 33 individuos e indicó la ubicación de 28 de los cuerpos a la policía. Estaban enterrados en su propiedad. Las otras cinco víctimas, dijo, las había arrojado al cercano río Des Plaines. Al menos una de las víctimas fue recogida en la estación de buses. El individuo más joven tenía sólo 9 años y el mayor tenía cerca de 20. Ocho de las víctimas estaban tan descompuestas que nunca fueron identificadas. Los cuerpos fueron descubiertos desde diciembre de 1978 hasta abril de 1979, cuando la última víctima conocida fue hallada en el río Illinois.

El 6 de febrero de 1980 comenzó el juicio de Gacy en Chicago. Durante el juicio, él se declaró no-culpable, alegando problemas de orden mental. Sin embargo, su testimonio fue rotundamente rechazado. Su abogado argumentó que John tenía lapsos de locura temporal en el momento de cada asesinato, pero antes y después, recobraba la normalidad para atraer y disponer de las víctimas.

En un momento del juicio, la defensa de Gacy intentó afirmar que las 33 asesinatos fueron muertes accidentales como parte de una asfixia erótica, pero el forense del condado de Cook demostró con evidencia que estas afirmaciones eran imposibles. Además, Gacy ya había confesado a la policía y era incapaz de suprimir tal evidencia.

Pintura de Gacy.

Pintura de Gacy.

John Wayne Gacy fue hallado culpable el 13 de marzo y fue sentenciado a la Pena de muerte. John Gacy fue ejecutado el 10 de mayo de 1994 en la penitenciaría Stateville en Crest Hill, Illinois, por medio de una inyección letal. Esto sucedió después de su última comida: camarón, pollo frito, fresas y patatas fritas.

De acuerdo a los reportes, Gacy no expresó remordimiento. En una de sus últimas charlas con su abogado, le dijo que su muerte no haría regresar a ninguna de las víctimas. Sus últimas palabras antes de morir fueron: “Bésame el culo. Nunca encontrarán a los demás”, las cuales se las dijo a un guardia mientras era enviado a la cámara de ejecución.

Sacado de: http://asesinosenseriebios.blogspot.com/2009/10/john-wayne-gacy-el-payaso-asesino.html

 

 

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